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Mantén tu moto en perfectas condiciones con estos sencillos consejos

6/04/18 7:33 / Publicado por Redacción Honda Motos

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En Honda estamos siempre comprometidos con tu pasión por las motos y te traemos los mejores consejos para que cuides tu motocicleta, lo conserves en perfectas condiciones y luciendo como a ti te gusta: de forma espectacular para que siempre llame la atención.Sabemos que al rodar, tu moto se expone a la contaminación y la suciedad se va acumulando en zonas difíciles de limpiar como pueden ser los rines y el motor. Muchas veces dicha suciedad es grasa muy difícil de remover. Pero no te preocupes, aquí aprenderás los métodos más sencillos y efectivos para dejar la moto reluciente y casi como nueva.

Estos son los elementos que necesitarás:

1. Balde.

2. Cepillo de mano.

3. Esponja.

4. Shampoo para carrocería (o un buen puño de jabón en polvo que sea de buena calidad. Debes cerciorarte de disolver perfectamente el detergente en agua, para evitar daños por abrasión en la pintura y los componentes cromados).

5. Un paño de gamuza, estos últimos son más costosos pero te brindan resultados espectaculares.

6. 250 mililitros de gasolina o diésel (para lavar zonas complejas del motor saturadas de grasa o alquitrán. Y una brocha.

7. Cosmético abrillantador y protector para vinilo o plásticos (asegúrate de que sea a base de agua).

8. Pasta pulidora de grano fino para dar brillo a la pintura y dos paños de franela.

9. Cera automotiva en crema (no betún).

Antes de comenzar revisa que el motor de la moto esté frío, ubícate en un área con buena sombra para evitar que los productos que utilizarás se sequen por el sol, dificultando su remoción.

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Lo primero que debemos hacer es poner un poco de gasolina o diésel en una lata pequeña. Con la brocha mojada, talla el motor (sólo el motor) para remover hollín, grasa, barro o cualquier suciedad adherida tanto en las zonas más visibles como el las rendijas y hendiduras. Al acabar con el motor, haz lo mismo con los rines.

Ya sea con una manguera o usando un balde con agua, enjuaga toda la motocicleta, desde arriba hasta abajo, revisa que todo el polvo que pueda tener, sea eliminado. No te olvides de enjuagar también el área interna de los guardafangos.

Posteriormente, llena el balde con un cuarto de agua y agrega el shampoo para carrocería o el detergente. Sumerge la esponja en el agua y lava toda la moto empezando por la parte más alta y terminando en la más baja. Hay que ser paciente y meticuloso, en tu moto hay zonas de difícil acceso y debes asegurarte de lavar la totalidad de la motocicleta.

Si vas a salir muy pronto de vacaciones, aquí encontrarás los mejores consejos de seguridad.

Enfócate en aquellas zonas en las que usaste gasolina o diésel para estar seguro de que el producto sea eliminado por completo. Cuando termines, vuelve a enjuagar tu moto perfectamente de arriba a abajo.

Con el agua jabonosa que te quedó y ayudándote del cepillo de mano, lava los neumáticos para remover suciedad o barro incrustado en el dibujo o huella. No te olvides de los costados. Y enjuaga las llantas sin olvidarte nuevamente de la zona interior de los guardafangos.

En este punto del proceso, tu moto ya está limpia. Entonces es momento de secarla con el paño de microfibra o de gamuza. Comienza con los espejos retrovisores, el manillar, el tablero y el tanque de la gasolina. Continua con el resto de la moto, secando siempre de arriba a abajo. Permite que los neumáticos se sequen por sí solos.

En teoría, podrías cerrar el proceso hasta aquí. Pero si deseas conseguir mejores y evidentes resultados, continúa con la etapa de pulido y encerado.

Por el uso y el contacto que la moto tiene contigo y con tu ropa, como el tanque de la gasolina y las tapas laterales, estas zonas tienden a opacarse. Antes de comenzar, lee detenidamente las instrucciones de aplicación de la pasta pulidora. Según la recomendación de fabricante, utiliza una de las franelas húmeda o seca y con ella aplica pequeñas cantidades de pasta pulidora fina. Frota muy bien para obtener brillo, siempre de forma longitudinal a la moto. Ve haciéndolo por zonas pequeñas más o menos del tamaño de tu palma. Durante el proceso, la pasta se seca dejando manchas blancas sobre la pintura. Para removerlas, utiliza la segunda franela seca.

Seguimos con el proceso de encerado. También debes leer cuidadosamente las instrucciones del fabricante. Lava perfectamente tus dos paños de franela. Uno lo conservarás húmedo y el otro ponlo a secar.

Procede a aplicar pequeñas cantidades de la cera automotiva en crema, con el paño húmedo, por ejemplo en la totalidad del tanque de la gasolina y cuando termines esa área, utiliza el paño de franela lavado y seco para retirar los residuos. Y así vas encerando y removiendo áreas completas. Puedes encerar todas las zonas con pintura y partes cromadas.

Nunca enseres, ni el motor ni los escapes y por ningún motivo enceres las barras de la suspensión.

Para finalizar aplicaremos el cosmético abrillantador. Lava perfectamente tu esponja y utilízala húmeda para aplicar este producto sobre las caras de los neumáticos. También puedes aplicar este producto en el asiento, pero considera que quedara sobre él una película delgada que puede tornarlo resbaladizo.

Aquí encontrarás las 5 cosas que debes revisar en tu moto nueva.

Nota: Hemos hecho mucho énfasis en que no debes JAMÁS encerar el motor, escapes y mucho menos las barras de la suspensión, porque el motor y los escapes son zonas de la moto que generan muy altas temperaturas, lo que tiende a quemar la película de cera y genera manchas que ya no se pueden remover de forma casera. En el caso de las barras de la suspensión, no se deben encerar porque cuentan con un sello que evita que fuguen el aceite que contienen. Si enceras las barras, lo único que conseguirás es que el polvo del ambiente se adhiera tanto a la barra como al sello, atrapando esas partículas en una zona de fricción, lo que se traduce en rayones en las barras y degradación del sello. Una barra rayada junto con un sello dañado, provocará fugas de aceite y bajo rendimiento del sistema de suspensión. Estos daños no pueden corregirse, por lo que una barra rayada debe ser reemplazada totalmente.

Cuando hayas terminado, no olvides lavar todo tu material: Brocha, cepillo, esponja, paños y baldes, para conservarlos en buen estado y para que estén listos la siguiente vez que lleves tu moto. Recuerda guardar tus productos en un lugar fresco y seco, en especial la gasolina o diésel manteniéndolos fuera del alcance de los niños y mascotas.

Lavar tu vehículo es un excelente método de inspección. Si lo haces a detalle, podrás comprobar que no hay desperfectos, fugas o inconvenientes. En Honda, sabemos que no sólo eres un motociclista comprometido con la seguridad y el medio ambiente. Te gusta ser ahorrativo y por eso lavar tú mismo tu moto en casa, te genera grandes satisfacciones. Y de ese modo disfrutarás de la grata sensación de saber que llamas la atención con tu compañera inseparable, a donde quiera que vayas.


Una moto limpia, habla bien de quien la conduce.


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Topics: Mantenimiento

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